La comunidad sorda en la República Dominicana enfrenta numerous desafíos en su vida diaria, desde la comunicación básica hasta el acceso a servicios médicos y educativos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1,500 millones de personas en todo el mundo experimentan algún grado de pérdida auditiva, y en la Región de las Américas, alrededor de 217 millones de personas viven con esta condición. En la República Dominicana, se estima que entre 150 mil y 200 mil personas son sordas, pero hay menos de 100 intérpretes calificados para atender sus necesidades. La falta de intérpretes y la limitada comprensión de la lengua de señas por parte de la población oyente generan barreras significativas para la integración de las personas sordas en la sociedad. La lengua de señas dominicana es un idioma con sus propias reglas y estructuras, y su dominio requiere práctica y estudio. Sin embargo, la escasez de recursos y la falta de apoyo hace que muchas personas sordas se sientan excluidas y vulnerables. El gobierno ha promulgado la Ley 43-23, que reconoce oficialmente la Lengua de Señas Dominicana como lengua natural y sistema lingüístico oficial de las personas sordas, pero aún hay mucho trabajo por hacer para garantizar la inclusión y el acceso a los servicios básicos para esta comunidad. Navegación de entradas Oscar Peña destaca importancia de carrera comunicación social UASD Detienen a dos extranjeros con presunta cocaína en el AILA