El puente que conecta las localidades de Hato Nuevo con Quita Sueño, sobre el río Manoguayabo, se ha convertido en un peligro debido a la falta de barandas de protección y la obsolescencia de su estructura. Desde hace más de 10 años, se ha hablado de intervenir el viaducto, pero a pesar de algunas reparaciones esporádicas, los problemas persisten. La falta de mantenimiento y la destrucción de las barandas por el impacto de vehículos o por la acción de antisociales que las venden como metal, han dejado al puente en un estado crítico. La situación es particularmente preocupante, ya que el puente es de gran importancia para la comunicación entre la provincia San Cristóbal y el municipio Santo Domingo Oeste, así como el Distrito Nacional. Los usuarios del puente, incluyendo camiones y vehículos que transportan a estudiantes y residentes de la zona, corren un riesgo constante debido al deterioro del viaducto. Afortunadamente, las autoridades han iniciado la construcción de un nuevo puente en el mismo lugar, lo que podría aliviar la situación y garantizar una conexión segura para los habitantes de la región. Mientras tanto, los residentes y usuarios del puente siguen temiendo un posible colapso del viaducto debido a su estado de abandono. Navegación de entradas Parque de Hainamosa es inseguro y la gente lo utiliza poco Tres heridos tras riña por viejas rencillas