La República Dominicana ha logrado desarrollar una infraestructura digital robusta, pero todavía no ha podido traducir esta inversión en innovación y capacidad productiva local, según el informe Perspectivas de la digitalización 2025 presentado por el Think Tank de la firma de consultoría Tabuga. El país enfrenta lo que se denomina la “trampa de los inputs”, una desconexión entre la inversión en tecnología, conectividad y educación, y los resultados en innovación y desarrollo tecnológico. Esto se refleja en la frase “Gastamos, pero no producimos. Consumimos, pero no innovamos”. Entre los desafíos identificados se encuentran la alta dependencia de soluciones tecnológicas importadas, con un gasto proyectado de unos 300 millones de dólares en inteligencia artificial en 2025, de los cuales cerca del 99% se destinaría a tecnologías desarrolladas en el extranjero. Además, se destaca la baja capacidad de generación de conocimiento local, reflejada en la producción de apenas unas cuatro patentes anuales, y la fuga de talento especializado hacia otros mercados. Sin embargo, el informe también identifica oportunidades para la innovación tecnológica y destaca la importancia de implementar ajustes en un plazo de entre 18 y 24 meses para pasar de un modelo de consumo tecnológico a uno de generación de valor, y así capturar los beneficios económicos derivados de la inversión en tecnología. Navegación de entradas Escuelas recibirán estudiantes del TRAE a las 6:30 de la mañana Violencia en teteos: tres muertos y más de diez heridos