El pasamontañas es una prenda de tela que cubre la cabeza y el cuello, dejando visible solo parte del rostro. Originalmente, su función era proteger del frío extremo en zonas montañosas y climas invernales, pero con el tiempo su uso se extendió a ámbitos militares, deportivos y urbanos. El nombre de esta prenda se popularizó después de la Batalla de Balaclava en 1854, durante la Guerra de Crimea, cuando los soldados británicos recibieron gorros tejidos para protegerse del frío. En la actualidad, el pasamontañas se ha vuelto común en las calles de República Dominicana, especialmente entre motociclistas y jóvenes influenciados por la moda urbana. Sin embargo, su uso también ha generado debate debido a su utilización en hechos delictivos, ya que permite ocultar la identidad de quien lo lleva. En el país, no existe una prohibición general del uso de esta prenda, aunque ha habido operativos policiales para restringir su uso, especialmente en Santiago. El precio de los pasamontañas varía según la marca y el material, y pueden encontrarse en el mercado dominicano por entre 150 y 500 pesos, lo que los hace accesibles para muchos. La discusión sobre si su uso debe ser regulado o restringido sigue abierta, en medio de preocupaciones por la seguridad y la delincuencia. Navegación de entradas MP espera autopsia por muerte de hombre en custodia policial en Gurabo Premio del Poder Judicial reconoce aporte femenino a la justicia