Han pasado ocho años desde el trágico evento que ocurrió el 11 de abril de 2018 en el municipio de Villa Altagracia, en la provincia San Cristóbal, donde un acto violento cambió la vida de dos vigilantes. Ese día, Eugenio Disla fue mortalmente herido durante un intento de robo en el que un grupo de hombres intentaba despojarlo de su escopeta mientras realizaba labores de seguridad en una loma del barrio Nueva Esperanza. Su compañero, Ángel de la Cruz, logró escapar y se convirtió en testigo del crimen que conmocionó a la comunidad. Los responsables del crimen, Samuel Sánchez Tejada, Geremías Mora Reyes, Rafael Reynoso Gil y Johan Carlos Reyes Ortega, han sido sentenciados a penas de prisión que van desde 30 a 40 años. Todos ellos cumplen sus condenas en el Centro de Corrección y Rehabilitación de Najayo en San Cristóbal. La sentencia se basó en artículos del Código Penal Dominicano y la Ley 631-16 para el Control y Regulación de Armas, incluyendo delitos como homicidio simple y agravado, tentativa de homicidio, robo con violencia o intimidación y lesiones personales, además de asociación de malhechores y uso ilegal de armas de fuego. Navegación de entradas Mujer sufre quemaduras tras ataque con aceite caliente en Moca Un muerto y un herido en accidente múltiple en La Altagracia