En el mes de febrero de 2026, la ciudad de Santo Domingo experimentó su segundo apagón general en menos de cuatro meses, lo que provocó la parálisis del Teleférico de Santo Domingo. En respuesta a esta situación, la Operadora Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) dispuso un servicio de autobuses gratuitos para trasladar a los usuarios atrapados por la interrupción. Esta medida resalta la importancia de contar con sistemas de transporte alternativos y eficientes en momentos de crisis. La OMSA, que una vez aspiró a ser el eje del transporte público en la ciudad, ahora enfrenta una seria competencia por parte de otros operadores privados y proyectos estatales, lo que ha llevado a una disminución en su participación en el mercado. A pesar de esto, la OMSA mantiene rutas específicas y presta servicios a zonas francas y a estudiantes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Con un presupuesto de 3,000 millones de pesos para 2026 y una plantilla de 2,556 empleados, la institución busca implementar el Proyecto de Corredores Reformados para movilizar más de 54 millones de pasajeros en el mismo año. Sin embargo, la pregunta que surge es cómo logrará este salto en la movilización de pasajeros, considerando la competencia y los desafíos actuales en el sistema de transporte de la ciudad. Navegación de entradas La OMSA en retroceso: ahora es un sistema de respaldo Instituto San Juan Bautista prohíbe uso de celulares a los estudiantes