En un momento de preocupación para las autoridades de la República Dominicana, se ha enviado un mensaje claro de que las relaciones se mantienen con los Estados Unidos, especialmente en cuanto a la lucha contra el narcotráfico. Esto se ha demostrado a través de una reciente operación conjunta entre la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), la Armada Dominicana, la Fuerza Aérea y el Ministerio Público, que resultó en la incautación de más de dos toneladas de cocaína frente a las costas de Baní. La operación, que contó con el apoyo estratégico y de inteligencia del Comando Sur de los Estados Unidos, se considera uno de los golpes más significativos en la historia reciente de la lucha contra el narcotráfico en la República Dominicana. Con 2,049 paquetes de presunta cocaína incautados, este decomiso se introduce como el cuarto más grande en la historia del país. A pesar de la reciente suspensión de las operaciones de la oficina de la DEA en el país debido a un escándalo de corrupción interna, la efectividad de esta interdicción marítima demuestra que la capacidad operativa no depende exclusivamente de la presencia física de una oficina administrativa, sino de los protocolos de intercambio de información que son «innegociables». Navegación de entradas Denuncian crimen ambiental en Santo Cerro por explotación irregular Aprueban modelo para las Unidades de Compras públicas