La incorporación de prebióticos y probióticos en la alimentación de los niños puede tener un impacto significativo en su salud, ya que ayuda a desarrollar una microbiota equilibrada, reduce los procesos inflamatorios y apoya la prevención de infecciones y trastornos digestivos. La doctora Rosa Acevedo Saladín, pediatra y nutrióloga clínica, enfatizó que el uso adecuado de los simbióticos (prebióticos y probióticos) en niños y adolescentes es una herramienta segura con importantes implicaciones en la prevención y manejo de diversas condiciones de salud. La microbiota es esencial para la salud infantil, ya que influye en el crecimiento, la digestión, el desarrollo del sistema inmunológico y la salud mental. La alteración temprana de la microbiota puede tener consecuencias a corto y largo plazo, como una mayor susceptibilidad a infecciones, alergias, enfermedades digestivas, obesidad, diabetes y trastornos inflamatorios crónicos. Es importante incluir alimentos ricos en prebióticos, como el ajo, la cebolla y las legumbres, y probióticos, como el yogur y el kéfir, en la dieta para mantener una microbiota saludable y fortalecer el sistema inmunológico. El uso responsable de los simbióticos basado en evidencia científica es clave para obtener beneficios reales en la salud pediátrica. Navegación de entradas Abinader inaugura acueducto Monción-Sabaneta para agua potable Todo listo para la inauguración de Línea 2C del Metro el martes