La investigación sobre el asesinato de Santo Cecilio Ramírez Agustín, alias «Piloto», ha revelado que la víctima era un presunto vendedor de armas. Según la solicitud de medida de coerción contra la imputada Anny Margarita Laureano Reyes, dos testigos, incluyendo el padre de la víctima, afirmaron que Ramírez Agustín compraba y vendía armas de fuego. La imputada, una abogada que trabajaba en el Ministerio Público, tenía acceso a la vivienda de la víctima y se cree que aprovechó su relación amorosa con él para cometer el crimen. El crimen ocurrió el 26 de junio de 2022, y la autopsia reveló que la víctima sufrió 48 puñaladas y murió por una hemorragia externa debido a lesiones en las arterias carótidas. La imputada intentó simular un robo sustrayendo documentos personales, joyas y teléfonos móviles de la víctima. La Fiscalía de Villa Altagracia solicitó que la imputada fuera enviada a prisión, y se le dictó tres meses de prisión preventiva en el centro de detención Najayo Mujeres. La investigación sugiere que la imputada intentó borrar cualquier indicio criminal que pudiera incriminarla, lo que ha generado sospechas sobre su participación en el crimen. Navegación de entradas Haitianos se lanzan de camión de Migración en movimiento En calma y seguro: así opera el nuevo corredor nocturno autobuses