Unos 400 trabajadores de la empresa DeKolor S.R.L. se encuentran en una situación de incertidumbre jurídica y económica debido a un proceso judicial abierto contra José Ángel Gómez Canaán, también conocido como Jochy Gómez, y otros implicados en la denominada Operación Camaleón. El Ministerio Público describe un presunto esquema de corrupción y sustracción de fondos públicos, mientras que los empleados denuncian haber sido desvinculados de sus puestos sin el pago de sus prestaciones laborales. La situación ha llevado a cientos de familias a una situación de vulnerabilidad, ya que los trabajadores fueron notificados de su salida de la empresa a través de mensajes en grupos de WhatsApp, sin recibir documentos formales de despido ni cartas de desahucio. Los empleados han acudido al Ministerio de Trabajo en busca de orientación, pero el proceso permanece estancado debido a que la empresa no ha presentado los informes laborales requeridos ante las autoridades. La empresa alega que el Estado le adeuda aproximadamente 735 millones de pesos, dinero que permitiría pagar las prestaciones laborales de los empleados despedidos, mientras que el Ministerio Público sostiene que 730,405,431.25 pesos fueron sustraídos de los ingresos del Intrant mediante un esquema fraudulento. Navegación de entradas Varios heridos por incidente entre civiles y agentes de Digesett Ejército incauta 93,000 cigarrillos y detiene a hombre en Montecristi