Condena de 10 años por intento de feminicidio en La Altagracia

En la madrugada del 10 de abril de 2025, Jennifer Rijo Guerrero vivió una pesadilla que marcaría su vida para siempre. Su expareja, Félix Antonio Chalas Mejía, irrumpió en su vivienda en el paraje Azafrán, sección Santana, provincia La Altagracia, y la sometió a una escena de violencia desmedida. El hombre la atacó con las manos, la mordió en distintas partes del cuerpo y la golpeó en la cabeza con una pistola.

El caso llegó a los tribunales, donde los jueces determinaron que Félix Antonio Chalas Mejía era culpable de violar los artículos 309-2 y 309-3 del Código Penal Dominicano. La sentencia fue clara: diez años de prisión. Con esta decisión, la justicia no solo castigó a un agresor, sino que envió un mensaje contundente contra la violencia hacia la mujer. El cuerpo de Jennifer quedó marcado por la agresión, con trauma contuso en la frente, hematomas, mordeduras en el cuello, laceraciones en el brazo y abrasiones en la rodilla, lo que sirvió como testimonio de la violencia que había sufrido. Cada herida era un eco del miedo que la envolvió aquella noche, y la justicia buscó hacer justicia a la víctima y a su familia.

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