En febrero de 2026, la República Dominicana sufrió su segundo apagón general en menos de cuatro meses, lo que dejó paralizado al Teleférico de Santo Domingo. Para mitigar la situación, se dispuso un servicio de autobuses gratuitos de la Operadora Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) para trasladar a los usuarios atrapados por la interrupción. Este incidente refleja el papel cambiante de la OMSA en el sistema de transporte público, pasando de ser el eje central del transporte urbano a ocupar un espacio cada vez más estrecho en el mosaico de movilidad del Gran Santo Domingo. La OMSA enfrenta una realidad en la que comparte las calles con choferes tradicionales, corredores privados, nuevos proyectos estatales, el Metro y el Teleférico. El servicio alcanzó su punto máximo en 2022, con 29.9 millones de pasajeros, pero desde 2023, la demanda cayó abruptamente, con solo 16 millones de usuarios anuales y 265.9 millones de pesos en recaudaciones. La institución mantiene rutas específicas y presta servicios a zonas francas y a estudiantes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, con un presupuesto de 3,000 millones de pesos y una plantilla de 2,556 empleados para 2026. La OMSA apuesta ahora por el Proyecto de Corredores Reformados, con el objetivo de movilizar más de 54 millones de pasajeros en 2026, aunque cómo se logrará este salto es una de las preguntas que se cierne sobre el sistema. Navegación de entradas TC reafirma condena Edenorte RD$9.5 MM tras incendio alto voltaje La OMSA en retroceso: ahora es un sistema de respaldo