Las intensas lluvias que han azotado la zona norte del país han provocado desbordamientos de ríos, inundaciones urbanas y severos daños en viviendas, comercios y áreas productivas de las provincias Espaillat y Puerto Plata, dejando a cientos de familias en una situación dramática. En Gaspar Hernández y otras localidades de Espaillat, la crecida del río Joba arrasó con viviendas, negocios y una parte de la infraestructura vial, afectando también a Villa Magnate y Veragua. Según los reportes preliminares, al menos tres edificaciones colapsaron y más de 220 viviendas resultaron afectadas, aunque se estima que la cifra podría superar las 300 casas anegadas debido a la magnitud de los daños. A pesar de la situación, no se han reportado personas heridas, y las autoridades locales y organismos de socorro están trabajando para asistir a las familias afectadas. La situación es considerada una de las más devastadoras que ha vivido el municipio en los últimos años, y se ha hecho un llamado urgente a las instituciones del Gobierno y a la solidaridad nacional para asistir a las familias que han perdido casi todo. Navegación de entradas Piden envío a juicio de Gonzalo Castillo y de exdirector del CEA Metro de Los Alcarrizos arranca con gran demanda