Un reciente incendio en la fábrica de plásticos Katae en el municipio de Haina ha generado una gran preocupación sobre los riesgos ambientales y de salud que este tipo de siniestros pueden provocar. Durante el incendio, 85 bomberos lucharon por controlar las llamas, mientras que una densa columna de humo se extendió por todo el municipio, transportando una mezcla de sustancias peligrosas que van más allá de las simples cenizas. El humo resultante del incendio de plásticos es una mezcla dinámica de gases y partículas cuya composición cambia minuto a minuto según la temperatura y el tipo de material. Los expertos clasifican estas emisiones en varios grupos críticos, incluyendo asfixiantes químicos como el monóxido de carbono y el cianuro de hidrógeno, gases irritantes y corrosivos como el cloruro de hidrógeno, y vapores orgánicos y carcinógenos como el benceno y el formaldehído. Además, el humo puede transportar dioxinas y metales pesados como el plomo y el cadmio, lo que puede tener graves consecuencias para la salud de la población. Ante eventos como este, las autoridades recomiendan a la comunidad permanecer en interiores, cerrar todas las aberturas y evitar que los niños jueguen en zonas donde se haya depositado ceniza o polvo del incendio. Navegación de entradas Incendio en empresa plásticos Haina controlado en un 95 % Destacan fallo de jueza que ordena libertad de socios de Barra Payán