La arrivada del Día de Reyes cada año revive una discusión que va más allá de los juguetes y las celebraciones infantiles. Se trata de una contradicción profunda entre la tradición cultural, la normativa legal, la práctica educativa y el sentido social de una de las fechas más significativas para las familias dominicanas. El sacerdote católico Gregorio Alegría resume esta contradicción, destacando que el Día de Reyes es considerado por la Iglesia como día de precepto, pero al mismo tiempo es un día laborable, lo que genera confusión y caos en la práctica. La Ley 139-97 regula los días feriados en República Dominicana, estipulando que aquellos que caen martes o miércoles se mueven al lunes anterior, y los que caen jueves o viernes se mueven al lunes siguiente. Sin embargo, esta ley ha sido mal interpretada y aplicada, lo que ha contribuido a la confusión generalizada. El exdiputado Pelegrín Castillo, uno de los proponentes de la ley, defiende que los fines de semana largos han tenido un impacto positivo en el descanso familiar y el turismo interno, pero reconoce que el Estado ha fallado al no promover actos conmemorativos en las fechas originales. La reciente declaración de la primera dama, Raquel Arbaje de Abinader, ha reavivado la discusión sobre la necesidad de que el Día de Reyes sea inamovible y celebrado siempre el 6 de enero, lo que ha puesto el tema nuevamente en la agenda pública y llamado la atención de los legisladores. Navegación de entradas Minerd y ADP no se ponen de acuerdo en el reinicio de clases Defensa Civil reporta inundaciones en San Pedro de Macorís