Un derrumbe en una mina de materiales ubicada en el municipio San Gregorio de Nigua, provincia San Cristóbal, cobró la vida de Eloy Peña, un hombre de 52 años que trabajaba en la mina desde hace cuatro o cinco meses. Según relatan compañeros de trabajo, el derrumbe fue tan grande que no dio tiempo a reaccionar, y Eloy quedó atrapado entre los escombros mientras intentaba huir después de lanzarse de la retroexcavadora que operaba para extraer arena. Alexandra Morbán de Peña, la esposa de Eloy, denuncia que en la mina no existían condiciones mínimas de seguridad, como casco, botas, seguro médico y personal que alertara sobre posibles deslizamientos. Asegura que hasta ahora, nadie de la administración ni de los propietarios de la mina se ha acercado a ofrecerle explicaciones o siquiera un pésame. Eloy fue descrito por sus seres queridos como un hombre trabajador, eficaz, humilde y solidario, que amaba a su familia y tenía un gran sentido del humor. Su muerte ha dejado un gran vacío en la vida de aquellos que lo conocieron y lo querían, y su esposa espera que se tomen medidas para evitar que algo similar vuelva a suceder en el futuro. Eloy Peña murió trabajando, como vivió, y su memoria vivirá en el corazón de aquellos que lo recordarán como un hombre excepcional. Navegación de entradas José Ramón Peralta asegura “se conocerá la verdad” durante su defensa SNS pide compás de espera a enfermeras ante sus reclamos